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lunes, 1 de junio de 2015

Un saber



Supe saber ese conocimiento
que no sabía pero me dijeron.

Supe dejarlo acomodarse en mi pecho,
como un puñetazo de vidrio picado
que vino a abrazarme desde adentro hacia afuera,
y supe dejarlo andar por mis venas.

Supe sentir el ardor
su ardor mi ardor
el fuego flagelador.  
Supe rumiarlo y que de mi garganta no pase,
andarlo como un rastro o tenerlo como peaje.

Supe vomitarlo:
 Por los pasos que no ando.
Por las manos quietas.
Por la boca embalsamada.
Por los ojos  inflamados.
Por el encierro protector.
Por la neblina opaca de mi habitación.
Por  las horas finitas.
Por el derrumbe en cámara lenta.
Por la quietud mortuoria.
Por el silencio filoso.
Por la desolación de mi sombra como toda mi oscuridad
o mi única luminosidad.


Y supe meterlo de nuevo.

Pero digerirlo… sí que no sé si puedo.



miércoles, 18 de marzo de 2015

Están tan lejos los muros
cuando cuento conmigo.


Están solitarios murmurando sus insignificancias,
son de textura y color aburrido.
Se asemejan al humo de mi cigarrillo.

Son tan volátiles y breves…  cuando me armonizo.


No necesito irme buscando paisajes que me calmen.
Ni bellezas naturales-
Ni cielos abiertos-
Ni aromas nuevos-


Sólo …

Sólo me necesito ahí/aquí conmigo,

para encontrar el verdadero sentido… el Único camino.



domingo, 1 de marzo de 2015

Perpetua

Late el cuerpo en las venas hinchadas de una rama padeciendo su último rayo de luz 
cuando el sol era su pesada cruz.

Late la lentitud con que el cielo se confunde con el polvo dormido sobre el callado sonido de las noches que no cuento.

Late el minucioso espacio que me acerca a mis totalidades 
y no me encuentro.

Late el laberinto que me enreda los dedos apurados, 
esos que escarbaron  en los besos más besados 
sobre la piel del pasado vistiendo un futuro errado…
para encontrar el tesoro del deseo?
para desear el tesoro del encuentro?

Late.
Latente late…



Mientras tanto el mundo allá afuera presume de inmenso.



domingo, 22 de febrero de 2015

Gratitud del viento





Las palabras vienen desde el viento.
Susurradas desde la cintura de un árbol,
con la fragancia suave tras atravesar las nubes,
con el tacto dulce al rozar la humedad del pasto.

Las palabras vienen a cosquillearme el alma.
A encenderme las emociones.
A alivianar mí carga.

Las palabras llegan constantes
como los recuerdos o el silencio,
como el dolor o la nostalgia.
También llegan como caudal de agua clara
que me empapa de a poco
para dar  lugar a la sonrisa, a vivir a dejar de sufrir
… llegan constantemente para hacerme surgir.

Las siento rodeando mi cuello como una caricia,
recorriendo mi cuerpo como energía.
Las siento besándome las manos la frente,
tejiendo un caparazón que se transforma en ventana,
en cielo en alas en vuelo, en mi aura

Las palabras me llegan, no las invento…
Y es que todo desierto
necesita del viento
 para volar.
Necesito el susurro desde adentro,
necesito escucharme respirar.

Ese viento que a todos golpea
en mi se queda.
Me habita.
Me degenera.
y por fin me arregla…

Las palabras todas,
 enroscadas y filosas
 puras y majestuosas
borrosas y blandas
altivas e inalcanzables
profundas y luminosas… todas
llegan a mi sangre y se convierten en pulso.
Laten mi cuerpo.
Distorsionan mi aburrido mundo.
Enloquecen mis muslos.
Bailan desatando mis nudos…
Y nacen.

Hoy desnuda me visto de viento
para atravesar el mundo
susurrando mis demonios,
avivando el fuego,
creando tormentas o simplemente,
simplemente
acariciar tu cabello.

Y ese viento que sin notar te abraza, entra apasionado
dentro de tu mente garabateada por monstruos gigantescos de caras alargadas
que pesan sobre tus hombros y oscurecen tu mirada.
Mi vestimenta que es un soplo de mi total desnudez te deja  allí dentro, tallado sobre las manos de tus miedos

la simpleza de mi beso
la sonrisa de mi calma.


viernes, 19 de septiembre de 2014

Y si trago?
Si trago la primera ceca de mi cigarrillo, el alcohol de mis bolsillos,
la saliva de mis ojos, la llama de mi piel, el hueso clavado en mi última costilla?
Si trago todas mis astillas?

Y si me desnudo?
Si parada frente a tus ojos me quito los músculos,
la sangre, la vertiente de mi sexo, la osadía de mis labios,
el esqueleto de mis manos…

Si me quedo sin cosquillas, sin tacos altos,
sin acurrucarnos, sin sabor en mi sed,
sin contracciones en mi piel,
sin estupidez ni inteligencia,
sin colillas acumuladas ni ventanas abiertas?

Y si trago los tragos que dejan los aniquilados en sus vasos de despedida?
Si me tomo todos los restos de silencios que los atragantaron?
Y si trago tu tierra, si me cubro con ella,
si mirando me encuentro perdida?
Y tragando con ojos cerrados me encuentro viva?

Salvaré alguna vida?

Si decides por fin irte de mi lado.
Y ese “por fin” que te propuse me termina matando?
Si decides no tomarme mientras yo suplico otro trago?

Sanarán las heridas?
Las esquirlas de tus manos
sanaran tomando otros golpes y huídas?

Si me trago la primera palabra que empuja al grito
la recriminación el llanto el perdón?

Si me desnudo frenando tu paso.
Si no te dejo lugar prohibido.
Si te doy el ruego desgarrado de mi pecho
antes que mi orgullo siniestro?

Salvaremos nuestra vida?


… no te queda salida.


jueves, 21 de agosto de 2014

Existen

Existen días que se hunden en noches oscuras he impenetrables.
Mañanas que sólo nos devuelven de aquella maqueta de sueños,
un montón de pedazos de cartón mojado,
amohosado
pesado.

Existen rincones en nuestras vidas que se transforman en una habitación que ahoga,
mientras no hay más lágrimas en nuestras venas…
sólo una memoria que interroga
con momentos que avivan las penas.



Pero también existen días nuevos, aunque tarden en llegar.
Detalles pequeños. Flores o aromas.

Existen fuerzas en uno mismo que nos brindan la luz propia,
o viceversa.
Habrá un despertar.

Aunque no despiertes del todo aunque vuelvas a caer…


Existen flores que nacerán de tu piel.



martes, 4 de marzo de 2014

Perdón

Dentro tan adentro no quiero llegarme.
Con saberme la superficie
alcanza para lastimarme.

Lo siento.
Lo lamento.

Dentro tan adentro no quiero reconocerme:
Habrá entonces batallas desencadenadas
como ríos creciendo por los huesos de este esqueleto,
tan seco,
tan áspero,
tan cierto.

Lo siento.
Lo lamento.

Existe aquí y un ahora que no me permito vivir… como la imagen escrita de un dibujo anticipado de aquel deseo postergado pero alcanzado.
Un relato que no canta mi voz.
Una tinta que no escribe el ser de mi razón.

Porque dijeron soy toda razón
es que me equivoco.
Porque dijeron soy quien soy
es que me levanto para hacer de mi figurara
una escultura,
que intenta latir, dar ritmo al pasaje desierto de un seguir
incierto.

Morir para ser.
Ser para vivir.
Vivir para morir…

Lo siento.
Aquí dentro tan adentro que no me encuentro pero me tengo,
la eternidad vale segundos y se van tan aprisa, que
todo tiene un final
aunque la certeza de saberse, sea la fiel medalla lograda,
en la revancha perdida,
en la carrera postergada,
en la larga y eterna entrega a las vidas vividas aunque la vida individual
no exista si no es por el carril de la vida de quien te necesita.

Lo siento lo lamento:
Por dejarme a un lado,
para sentirme más vehemente,
más presente
que en palabras.

Lo siento lo lamento:
Por dar un acabado
al ser que estoy logrando
más inquieto;
que en palabras destinadas a renglones ficticios de proyecciones equivocadas,
de vuelos con un alma llena de letras pero desierta de simbolismos que definen un ser que soy ante un verdadero y real motivo por el cual sigo en pie aunque muchas veces arrodillada.